Tomate un respiro

Tomate un respiro


En estos días de Semana Santa,  buscamos descansar, quizá disfrutando de las procesiones salmantinas, quizá realizando viajes a los lugares añorados, leyendo, …


Si cuando hacemos todo aquello que nosotros consideremos descanso y al  regreso a la vida cotidiana volvemos a estar cansados, es porque estamos estresados.

Para poder descansar bien es importante reflexionar y detectar lo que nos está trayendo cansancio. Hay dos tipos de cansancios: El cansancio físico, y el cansancio emocional. Cada uno tiene su propia forma de descansar.




El Cansancio físico: Es aquel que vive en nuestro cuerpo físico, generalmente  por caminar con exceso, por hacer un esfuerzo adicional físico etc.


Para descansar físicamente, podemos  tomar una siesta, sentarnos un momento, tomar un bebida isotónica, o dormir las horas necesarias durante la noche.

El Cansancio Emocional: Es el cansancio generado por la alteración de nuestras emociones, como el estrés laboral, problemas familiares, problemas de pareja, problemas económicos…

Normalmente suele generar en   cansancio físico, ya que una forma de soportar es estrés es endureciendo el cuerpo, del cuello, hombros y espalda. Algunas personas endurecen la cabeza, los dientes, las manos o el estómago. Lo que trae dolores de cabeza, enfermedades del estómago y muchas otras reacciones corporales.

Descansar, ir de vacaciones, estar con los que más quieres… ayuda a desconectar y descansar emocionalmente, pero si no se tratan las emociones al regresar a la vida cotidiana volveremos a cargar el cuerpo de alteraciones musculares que nos volverá a cargar de cansancio físico y posteriores enfermedades.




Las personas debemos reconocer nuestro cansancio emocional buscando entre nuestras emociones: tristeza, apatía, enfado, ira,... las emociones siempre están presentes en nuestra vida y en nuestras relaciones sociales.
El cansancio emocional es frecuente y normal en nuestras vidas , y es de seres fuertes quienes se atreven a enfrentarlo. La meditación, la relajación, el ejercicio, la lectura, ejercicios de respiración profunda, el contacto con la naturaleza, senderismo, itinerarios naturales..., y muchas herramientas más, son excelentes elementos para lograr el descanso emocional, para continuar en nuestra vida cotidiana.





Estas, son solo herramientas, además hay que saber afrontar el cansancio emocional con madurez y responsabilidad para poder vivir el cansancio emocional con serenidad y valentía.

Otro tipo de cansancio es el cansancio mental, provocado generalmente por  trabajos que requieren de tomas de decisiones, comunicación interpersonal, soluciones de problemas.... La manera de superarla, es buscando un entretenimiento, estar con la familia y/o amigos, o simplemente tomando una pequeña siesta.

Busca el descanso según el tipo de cansancio que creas tener, reflexionar sobre tu vida
interior y  sobre todo disfruta muuuucho del tiempo con los demás y contigo mismo.

 Recuerda que la vida es un continúo que sigue y sigue pero que tú eres el motor de ella.


Descansad mucho y sed felices
Ana Isabel González
Psicóloga Salamanca y Online
629 503 409
 
"La mayor ilusiones es... seguir teniendo Ilusiones"



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