SOS: El estrés laboral se ha colado en mi vida


En los tiempos que estamos viviendo, se reabre de nuevo la “necesidad” de conservar el empleo y en ocasiones hay circunstancias difíciles que  nos empuja a llevar un ritmo de vida estresante.

Es necesario que cuidemos nuestra vida personal, social  y familiar para que el  estrés laboral   no se convierta en el protagonista de nuestra existencia.  El trabajo no puede convertir en invisible  lo  verdaderamente esencial. Disfrutar con nuestra familia, con  nuestros amigos o con sencillamente de  nuestra soledad auto buscada   es fundamental  para ser felices.



Disfrutar de la vida es disfrutar de las pequeñas cosas que nos suceden:

De aquellos acontecimientos que nos emocionan, y de aquellas otros que nos entretienen,
De aquellos momentos que nos relajan o de aquellos que nos divierten, 
De aquellas situaciones que nos traen paz o de aquellas otras que nos conquistan.

No permitas que el estrés laboral se cuele en tu vida, te daré algunos consejos para cerrarle la puerta y echarle la llave, pero antes recuerda:

o        No  confundas una mala racha en tu  situación laboral con tu vivencia en general.

o        Evita errores de pensamiento: No  podemos generalizar diciendo “soy una persona desgraciada”, “qué mala suerte tengo en todo”, o  siempre me pasan a mi estas cosas”… al estar inmersa en  una mala situación laboral.  Esto es un error muy común de pensamiento que debemos cuidar. 

o        Aprende a  identificar tus pensamientos y creencias irracionales más frecuentes para no caer en etiquetas fáciles y sobre todo pesimistas.

 
1.- Mi primer consejo, sencillo y simple, para reducir el estrés, es reír, reír y reír. ¿Recordáis qué es lo que hacíamos cuando éramos niños?  La mayor parte del tiempo, jugábamos y disfrutábamos. Lo pasábamos bien con los amigos, los vecinos, los compañeros, y aún así, cumplíamos con nuestras obligaciones: ir al colegio, estudiar, ayudar a nuestros padres, hermanos...  

Ahora que somos adultos deberíamos  reír y jugar mucho más tiempo de lo que lo hacemos. Encontrar qué es lo que más nos gustaba hacer y volver a intentarlo. Quizá sea pasear, estar con los amigos, ir de  pinchos, leer, montar en bici, ir al gimnasio, hacer trabajos manuales, viajar, leer, pintar, escuchar música… Sea lo que fuera, ponte y en marcho e inténtalo de nuevo, descubrirás emociones dormidas¡


2.- En segundo lugar: cuidar tus necesidades básicas: la comida y  el sueño.

ü      Comer saludablemente: “Desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo”

ü      Y muy importante duerme al menos 7 u 8 horas diarias. Descansar y hacerlo bien es importante para mantener nuestra salud  física y emocional.


3.- Realizar actividades que no estén relacionadas con el trabajo (con la situación estresante) que  te ayuden a dejar de pensar siempre en las mismas cosas:

ü      Utiliza técnicas de relajación como: respiración profunda, yoga, meditación, o simplemente haz algo de ejercicios: natación, footing, baile, paseos,…

ü      Mantén la comunicación con tu familia y con tus amigos. Es otra forma de dejar de pensar en el trabajo y de fortalecer los lazos sociales. Porque al fin y al cabo el hombre es un “animal social” y establecer lazos y conexiones de unión nos ayuda estar mejor con nosotros mismos.


            4.- Dentro de tu ámbito laboral:

ü      Sociabilízate: No estés siempre con los mismos compañeros, ni siempre hablado de los mismos temas.

ü      Conoce bien tus responsabilidades. Esto evitará dejar tareas por hacer  o bien realizarlas  por duplicado. Seguro que te evitaré conflictos con otros compañeros y te ahorrará tiempo.

ü      Cuida tus horarios en el trabajo. Busca de forma clara la armonía entre el ámbito laboral y el resto de tu  vida.

ü      Aprende a planificar las tareas. Establecer prioridades y clasificar tus  tareas es  fundamental para que tu  trabajo sea realmente eficaz y eficiente.

ü      Auto-exígete  una carga de trabajo razonable. ¡No somos superhéroes¡ Llevar  a cuestas demasiadas cosas te dará resultados bajos en calidad.

 

            5.- Busca ayuda cuando lo necesites y antes de que las cosas vayan a peor:

La verdadera felicidad que tanto anhelamos está disponible para nosotros ahora mismo, en el momento presente (no la busquemos, no tratemos de descubrirla en otro lugar, en otro momento, o con otra situación)  no es necesario que alcancemos antes ninguna meta ni que se produzca primero ningún cambio en nuestra  vida.
 

 

El pensamiento positivo es importante, pero la ausencia de pensamiento negativo lo es aún más.

Una persona triste, afligida o poco positiva, no tiene mucho que ofrecer a los demás, sólo aumentar la energía negativa de aquello que le preocupa.

Es importante realizar tareas y/o actividades que te aporten alegría, satisfacción,  agrado o  bienestar. Perseguir la máxima: “vive, sé feliz”, es importante.   De esa forma  tus pensamientos positivos se materializarán con rapidez, sin tener que salvar ningún obstáculo.

“Sé tu mismo,  disfrútate y  goza  de  tu  compañía, tu  eres  el  mayor  de  tus dones” . (Louise L. Hay).

Ana Isabel González
629/503 409
  Salamanca
"La mayor ilusiones es... seguir teniendo Ilusiones"


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